Los Estados africanos reflexionan sobre una respuesta común frente a las consecuencias geopolíticas y económicas del conflicto
Los ministros de la Alianza Política Africana (APA) se reunieron este viernes 3 de julio en Lomé, Togo, para un importante encuentro dedicado a las consecuencias de la guerra en Oriente Medio sobre el continente africano. En un contexto internacional marcado por una fuerte inestabilidad geopolítica, los participantes pretenden definir un enfoque concertado con el fin de reforzar la resiliencia de África frente a los choques económicos, de seguridad y diplomáticos generados por esta crisis.
La ceremonia de apertura fue presidida por el presidente del Consejo togolés, Faure Gnassingbé, en presencia del presidente en ejercicio de la CEDEAO y presidente de Sierra Leona, Julius Maada Bio, así como de la comisaria de la Unión Africana encargada del desarrollo económico, el comercio, la industria y las minas, Francisca Tatchouop Belobe. Esta fuerte movilización refleja la importancia que los dirigentes africanos conceden a las repercusiones de un conflicto que sobrepasa ampliamente las fronteras de Oriente Medio.
En su discurso de apertura, Faure Gnassingbé pidió a los Estados africanos que superen sus divergencias de análisis con el fin de construir una visión común frente a los desafíos actuales. Según él, las consecuencias del conflicto afectan directamente a las economías africanas, a la seguridad regional y a la capacidad del continente de contribuir a la paz y la estabilidad internacionales.
El dirigente togolés subrayó que, si bien algunos países productores de hidrocarburos pueden beneficiarse del alza de los precios del petróleo, la mayoría de los Estados africanos sufren los efectos negativos del aumento de los costos del transporte marítimo, del flete, de las cadenas de suministro y de la desaceleración de la economía mundial. Insistió en la necesidad de anticipar estos trastornos con el fin de limitar su impacto en las poblaciones africanas.
Faure Gnassingbé también abogó por un fortalecimiento de la resiliencia económica del continente. Recomendó, en particular, diversificar las fuentes de abastecimiento, desarrollar las interconexiones regionales, asegurar los corredores comerciales, modernizar las infraestructuras portuarias, aumentar las capacidades de almacenamiento y diversificar las rutas comerciales. Todas ellas medidas destinadas a preparar mejor a África para las crisis geopolíticas que podrían multiplicarse en un entorno internacional cada vez más inestable.
Los trabajos de este encuentro estratégico, coordinados por el ministro togolés de Asuntos Exteriores, Robert Dussey, se prolongan a lo largo de toda la jornada. Deben desembocar en un diálogo África–Oriente Medio destinado a identificar las vías por las cuales el continente africano podría contribuir a los esfuerzos de estabilización de esta región del mundo.
Fundada en Lomé en 2023, la Alianza Política Africana prosigue así su ambición de reforzar la concertación entre los Estados africanos sobre los grandes retos internacionales. Esta reunión confirma la voluntad del continente de hablar con una sola voz frente a las crisis mundiales y de defender sus intereses en un contexto internacional en constante mutación.

