Mientras cobra fuerza la carrera para suceder a António Guterres al frente de las Naciones Unidas, el expresidente senegalés Macky Sall ha intensificado notablemente su campaña diplomática internacional. En el transcurso de un solo mes, ha mantenido una serie de reuniones de alto nivel en Europa, Asia y África, promoviendo su visión de una Organización de las Naciones Unidas más representativa, más eficaz y mejor preparada para afrontar los desafíos del siglo XXI.
Una campaña diplomática a pleno ritmo
Junio de 2026 puso de manifiesto la intensidad de la estrategia diplomática de Macky Sall. Consciente de que la elección del próximo Secretario General de la ONU se decide tanto en las grandes capitales del mundo como en los foros multilaterales, el exmandatario senegalés ha multiplicado las consultas con socios internacionales clave.
Su objetivo es claro: construir un amplio consenso en torno a su candidatura destacando su experiencia como jefe de Estado africano, su compromiso con el diálogo internacional y su voluntad de modernizar las Naciones Unidas sin poner en riesgo su equilibrio institucional.
Pekín, una etapa estratégica
El 29 de junio, Macky Sall fue recibido en Pekín por Wang Yi. Este encuentro tuvo una importancia especial, ya que China es uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU con derecho de veto en el proceso de designación del próximo Secretario General.
Durante la reunión, Wang Yi reafirmó el compromiso de China con unas Naciones Unidas fuertes, capaces de desempeñar un papel central y de liderazgo en los asuntos internacionales. Asimismo, subrayó que el próximo Secretario General deberá responder positivamente a las expectativas de los Estados miembros, especialmente de los países del Sur Global.
Por su parte, Macky Sall defendió un enfoque “gradual y pragmático” para la reforma de la ONU, argumentando que la organización puede modernizarse preservando al mismo tiempo la autoridad y la eficacia del Consejo de Seguridad. También reiteró su apoyo al principio de una sola China y expresó su voluntad de fortalecer la cooperación Sur-Sur.
Apostar por un multilateralismo renovado
Unos días antes, el 25 de junio, Macky Sall participó en el Foro de Jeju para la Paz y la Prosperidad, celebrado en Corea del Sur. Durante el panel titulado «Reinventar el multilateralismo», presentó su visión de unas Naciones Unidas capaces de restaurar la confianza entre los Estados.
Según él, el próximo Secretario General deberá actuar como un auténtico constructor de puentes, promoviendo el diálogo en un contexto internacional marcado por las tensiones geopolíticas, el cambio climático, los conflictos armados y la incertidumbre económica. También propuso convertir la resiliencia en el principio rector de la próxima agenda mundial.
Consolidar el apoyo europeo
La campaña diplomática de Macky Sall también se ha orientado hacia Europa. El 17 de junio recibió en Dakar a la ministra de Asuntos Exteriores de Letonia, Baiba Braže. Ambos dirigentes destacaron su visión compartida de unas Naciones Unidas adaptadas a los desafíos actuales, respetando al mismo tiempo la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional.
A principios de mes, el 2 de junio, Macky Sall fue recibido en el Palacio del Elíseo por el presidente francés Emmanuel Macron. Tras el encuentro, el expresidente senegalés elogió unas conversaciones que calificó de fructíferas y centradas en una visión común de una ONU ambiciosa, reformada y revitalizada, capaz de reforzar su eficacia, su representatividad y su capacidad para responder a las expectativas de los pueblos y de los Estados.
Una candidatura que gana impulso
Gracias a sus doce años al frente de Senegal, su profundo conocimiento de los retos del desarrollo y su amplia experiencia internacional, Macky Sall se perfila cada vez más como uno de los candidatos con mayores posibilidades de suceder a António Guterres.
Su campaña se basa en un mensaje que promueve una reforma significativa del multilateralismo, una cooperación internacional más sólida y una mayor consideración de las prioridades del Sur Global. Estas propuestas parecen encontrar un eco cada vez mayor entre numerosos socios internacionales.
Sin embargo, la competencia sigue siendo intensa. La fase decisiva tendrá lugar en el Consejo de Seguridad de la ONU, cuya recomendación será determinante antes de la votación final de la Asamblea General.
Mientras tanto, Macky Sall continúa su gira diplomática internacional. Su reciente compromiso de trabajar «con China y con toda la comunidad internacional para fortalecer la unidad en el seno de las Naciones Unidas» refleja su ambición de construir consensos más allá de las divisiones geopolíticas, una estrategia que podría resultar decisiva en una carrera donde cada apoyo diplomático cuenta.

