N’Djamena – El 27 de julio de 2026 marca un importante punto de inflexión en la historia diplomática de Chad. El Gobierno chadiano notificó oficialmente al Secretario General de las Naciones Unidas su decisión de retirarse del Estatuto de Roma, el tratado fundacional de la Corte Penal Internacional (CPI). Presentada como una decisión plenamente soberana, esta medida refleja la determinación de las autoridades de redefinir la relación del país con los mecanismos internacionales de justicia, al tiempo que reabre un antiguo debate sobre la imparcialidad y la equidad de la CPI.
Para el Gobierno del Mariscal Mahamat Idriss Déby Itno, esta decisión no responde a ninguna presión externa. Es el resultado de una profunda evaluación de más de dos décadas de funcionamiento de la Corte. El portavoz del Gobierno, Gassim Chérif Mahamat, subrayó que la retirada constituye una expresión de la soberanía nacional y tiene como principal objetivo proteger los intereses del pueblo chadiano y preservar la dignidad del Estado.
Un cuestionamiento del funcionamiento de la CPI
Desde su creación en 2002, la Corte Penal Internacional ha sido objeto de críticas recurrentes por parte de varios países africanos, que la acusan de aplicar la justicia internacional de manera selectiva. Chad considera que el historial de la Corte pone de manifiesto un desequilibrio persistente en la selección de los casos investigados.
Según las autoridades chadianas, la mayoría de las investigaciones abiertas por la CPI se han centrado en países africanos, mientras que la inmensa mayoría de las personas procesadas o detenidas por la Corte proceden del continente. Para N’Djamena, esta concentración ha reforzado la percepción de una justicia de doble rasero, que apunta principalmente contra África mientras guarda silencio ante otras crisis graves en distintas regiones del mundo.
Esta percepción ha alimentado durante años las críticas de numerosos dirigentes africanos, quienes sostienen que la CPI ha sido utilizada como un instrumento político más que como una institución judicial verdaderamente imparcial.
Una renovada confianza en los mecanismos judiciales africanos
Según el Gobierno chadiano, la retirada del Estatuto de Roma no significa renunciar a la lucha contra la impunidad. Por el contrario, las autoridades reiteran su compromiso con la justicia para las víctimas, al tiempo que apuestan por fortalecer los tribunales nacionales y los mecanismos judiciales africanos.
El ministro de Asuntos Exteriores, Abdoulaye Sabre Fadoul, afirmó que Chad ya no se siente representado por el funcionamiento actual de la CPI, al considerar que sus procesos selectivos y sus desequilibrios estructurales son incompatibles con los principios de una justicia verdaderamente universal.
Para las autoridades de N’Djamena, las instituciones africanas han reforzado significativamente su capacidad para juzgar los crímenes más graves, respetando el derecho internacional y los principios de independencia judicial.
Una decisión enmarcada en una dinámica regional
La decisión de Chad llega en un contexto en el que varios países africanos ya han anunciado su retirada del Estatuto de Roma o han expresado sus reservas respecto a la CPI. De este modo, forma parte de una reflexión más amplia sobre el papel de África en las instituciones internacionales y sobre la necesidad de construir un sistema judicial más equilibrado, representativo y creíble.
De conformidad con el artículo 127 del Estatuto de Roma, la retirada de Chad entrará en vigor el 27 de julio de 2027, un año después de la notificación oficial. Durante este período transitorio, el país seguirá cumpliendo sus obligaciones internacionales y cooperará con la Corte en los procedimientos que continúan en curso.
Con esta decisión, Chad reafirma su voluntad de defender su soberanía y abre un nuevo capítulo en el debate sobre la reforma de la justicia penal internacional. Más allá del caso chadiano, este anuncio reaviva las interrogantes sobre el futuro de la CPI, su funcionamiento y su capacidad para ofrecer una justicia verdaderamente universal, independiente y equitativa.

